en el Monumento a Blas Infante

" La Vida empieza HOY... ¡¡ Ya veremos qué pasa mañana !! "
" Corre el siglo IX. En el finís terrae, un ermitaño descubre un sepulcro que rápidamente se asocia al del apóstol Santiago el Mayor,
la noticia es divulgada por toda Europa través de los escritos que circulan por los monasterios.
La Iglesia y los reyes cristianos de la península Ibérica unen sus intereses para atraer a un número creciente de peregrinos. Acaba de nacer el Camino de Santiago.
Desde ese momento, y durante toda la Edad Media, centenares de miles de peregrinos recorrerán la ruta jacobea, siguiendo la Vía Láctea, persiguiendo el jubileo. Con ellos, llegarán a la Península sus productos, sus ideas y su cultura. El Camino se convertirá, de esta manera, en la vía de conexión de la España cristiana con los pueblos de Europa y con el mundo musulmán de Al-Andalus.