
Para ello, durante el fin de semana del 27 y 28 de Junio-2009, nos fuimos a un pueblo malagueño llamado Mollina, en mitad del campo y rodeado de vides... Allí hubo tiempo para orar, reflexionar, elegir a los nuevos cargos de la comunidad, celebrar la Eucaristía, convivir y compartir la fe y la vida durante estos días.












